Evaluación de la capacidad respiratoria
Es importante para la salud de su hijo que usted sepa cómo verificar su respiración. Debe reconocer cuándo su hijo tiene problemas para respirar y cómo ayudarlo. Este folleto le brindará información básica. Tendrá oportunidad de practicar con los enfermeros y terapeutas respiratorios de su hijo.
Palabras útiles que debe saber a la hora de contar las respiraciones
Frecuencia respiratoria-La cantidad de veces que su hijo respira en un minuto.
Inspiración-Inhalación.
Espiración-Exhalación.
Medir la frecuencia respiratoria de su hijo
La frecuencia respiratoria de su hijo suele ser más lenta cuando duerme y más rápida cuando está despierto.
Para medir la frecuencia respiratoria:
-
Exponga la zona del pecho de su hijo.
-
Cuente la cantidad de veces que el pecho sube y baja en un minuto.
-
Con un estetoscopio, escuche la cantidad de veces que su hijo respira en un minuto.
El llanto y la actividad pueden aumentar la frecuencia respiratoria de un niño. Si es alta, calme a su hijo y realice vuelva a verificar la frecuencia. Si la frecuencia permanece por encima o por debajo del rango normal de su hijo, informe a su proveedor de atención médica.
Evaluación respiratoria
Antes de comenzar a revisar el estado respiratorio (respiración) de su hijo, es importante saber qué es “normal” para él. Su hijo debe verse cómodo cuando respira. El pecho o el vientre deben subir y bajar con facilidad.
Sepa cuál es el estado respiratorio “normal” de su hijo: su proveedor de atención médica le preguntará.
Debe verificar el estado respiratorio de su hijo al menos dos veces al día y, si cree que ha cambiado, llamar a su proveedor de atención médica para recibir instrucciones.
Palabras útiles que debe conocer
Retracciones-Su hijo está esforzándose mucho para respirar, por lo cual la piel del pecho se retrae hacia adentro con cada respiración. Es posible que vea retracciones en la base del cuello, entre las costillas o debajo de las costillas.
Aleteo nasal-Cuando su hijo respira, los bordes exteriores de la nariz se mueven hacia adentro y hacia afuera.
Sibilancia-Si las vías respiratorias de su hijo se estrechan, es posible que emitan un sonido chirriante al respirar. A esto se le llama sibilancia. A veces, solo puede escucharlas con un estetoscopio.
Cianosis-Los labios, las uñas o la piel de su hijo se ven azulados u oscuros.
Escuchar los sonidos de la respiración
-
Intente mantener a su hijo tranquilo para poder escuchar el sonido de su respiración.
-
Busque su estetoscopio. Colóquese los auriculares en los oídos. Coloque la campana sobre el pecho de su hijo. Consulte la imagen a continuación. Los números en la imagen le muestran adónde colocar el estetoscopio y escuchar las respiraciones. Escuche al menos una respiración completa (inhalación y exhalación) en cada punto.
-
Después de auscultar el pecho y la espalda de su hijo, escuche justo debajo de cada axila. Mientras lo ausculta, pregúntese:
-
¿Los sonidos son claros y suaves?
-
¿Los sonidos son intensos y sibilantes?
-
Si los sonidos son intensos, haga fisioterapia torácica y realice la succión a su hijo como le enseñaron.
-
Si escucha chirridos o sibilancias, realice la succión de las vías respiratorias y escuche de nuevo. Si los sonidos respiratorios no mejoran, siga las instrucciones de tratamiento respiratorio de su proveedor de atención médica.
-
¿Los sonidos disminuyeron o están ausentes?
-
Primero, realice la succión de la vía respiratoria.
-
Vuelva a escuchar.
-
Si los sonidos no mejoran, revise a su hijo. ¿Está incómodo? ¿Le cuesta trabajo respirar? ¿Tiene la piel pálida u oscurecida?
-
En caso afirmativo, cambie el tubo de traqueostomía de inmediato.
Cuándo llamar al médico o enfermero de práctica avanzada
-
Si su hijo presenta signos de dificultad respiratoria que no desaparecen con la succión o al cambiar el tubo de traqueostomía, tales como:
-
Frecuencia respiratoria alta
-
Retracciones
-
Aleteo nasal
-
Labios, uñas o piel azulada/grisácea
-
Menos sonidos respiratorios
-
Si su hijo presenta un aumento de las secreciones en el tubo de traqueostomía, o si las secreciones son espesas, amarillas, verdes o tienen mal olor.
-
Si tiene cualquier pregunta o inquietud sobre la atención de su hijo.
Reviewed April 2024 by Amanda Manzi, DNP and Janessa Shainline, MSN, RN